Límite de Pista
Salud y bienestar: ¿Cómo blindar las defensas ante los cambios de clima en marzo?
El paso de febrero a marzo trae consigo mañanas frescas, tardes calurosas y una humedad variable. Especialistas advierten sobre el aumento de cuadros gripales y alérgicos, y brindan las claves para evitar que el cambio de tiempo te deje en cama.
Con el fin de las vacaciones y el inicio del ciclo lectivo y laboral pleno, marzo se presenta como un mes de transición crítica. En gran parte de la región, este período marca el fin del calor extremo y la llegada de los primeros vientos otoñales. Sin embargo, no es solo el frío el que enferma: es la incapacidad del cuerpo para adaptarse a oscilaciones térmicas de más de 15 grados en un mismo día.
¿Por qué nos enfermamos cuando cambia el tiempo?
El mito popular dice que "el frío te resfría". La realidad científica es más compleja. Cuando la temperatura baja de golpe, los cilios (pequeños vellos) de nuestra nariz, encargados de barrer virus y bacterias, se mueven más lentamente. Esto permite que los patógenos penetren con mayor facilidad en el sistema respiratorio.
Además, durante el cambio de febrero a marzo, pasamos de ambientes con aire acondicionado gélido al calor pesado de la calle, o viceversa. Estos "shocks térmicos" generan una inflamación en las mucosas que nos deja vulnerables ante los virus de la influenza y otros rinovirus que comienzan a circular con mayor intensidad.
Las 5 claves para resguardarse
Para atravesar esta transición sin pañuelos en mano, los médicos sugieren un plan de acción integral:
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La técnica de la "cebolla": Vestirse por capas es fundamental. La clave de marzo es poder quitarse o agregarse prendas según la hora del día. Evitar estar desabrigado a primera hora de la mañana (cuando el cuerpo sale del calor del sueño) previene el enfriamiento brusco de las vías aéreas.
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Hidratación estratégica: Aunque ya no sintamos la sed desesperante del verano, las mucosas necesitan agua para funcionar como barrera. Beber al menos dos litros de agua por día mantiene la nariz y la garganta hidratadas, dificultando la adhesión de virus.
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Ventilación de ambientes: Con los primeros frescos, tendemos a cerrar las ventanas. Error. El aire viciado es el caldo de cultivo ideal para el contagio. Es necesario mantener una ventilación cruzada, aunque sea 10 minutos al día, para renovar el aire en oficinas y hogares.
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Refuerzo nutricional de Vitamina C y D: No se trata de suplementarse sin control, sino de elegir alimentos de temporada. Los cítricos empiezan a ganar terreno, pero también es vital la exposición solar controlada (15 minutos) para mantener los niveles de Vitamina D, esencial para el sistema inmune.
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Higiene de manos persistente: El hábito que aprendimos en la pandemia sigue siendo la herramienta más barata y efectiva. El virus de la gripe sobrevive horas en superficies como picaportes, barandas de colectivo o teclados.
¿Gripe, resfrío o alergia?
Es común confundir los síntomas en esta época. Mientras que la gripe suele venir acompañada de fiebre alta y dolor muscular intenso, el resfrío es más leve y localizado en la nariz. Por otro lado, marzo es un mes difícil para los alérgicos debido a la carga de polen de ciertas especies y el aumento de la humedad que favorece a los ácaros. Si hay picazón de ojos y estornudos repetitivos sin fiebre, es probable que sea un cuadro alérgico exacerbado por el cambio de clima.
El factor estrés y el "regreso"
No hay que subestimar el impacto psicológico del fin de febrero. El aumento del cortisol (la hormona del estrés) por la vuelta a la rutina y las responsabilidades debilita directamente los linfocitos, las células de defensa. Dormir entre 7 y 8 horas durante estas semanas de adaptación es, quizás, la mejor vacuna natural disponible.