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Herederos del viento: la época de los audaces que marcó un destino
Muchos de los notables pilotos que desembarcaron en el Turismo Carretera nacieron deportivamente en Fuerza libre, Mar y Sierras y Cafeteras. Esta es parte de la historia.
Fue un fenómeno único que solo se me ocurre vincularlo con el ADN en la tierra, ya que improvisados trazados en el sudeste bonaerense dieron inicio a una categoría que llegó para quedarse, crecer, y ser irrevocablemente el semillero de tantos pilotos audaces, que con el paso del tiempo fueron y son ídolos del deporte motor.
- Circuitos de "puro manejo": muchos de ellos semipermanentes o de tierra compactada, exigían una sensibilidad especial para llevar el auto al límite sin perder el control.
- La audacia mecánica: En aquellos años, el piloto solía ser también el preparador. Esa conexión íntima con los fierros definía a los valientes que se animaban a correr con lo que ellos mismos armaban en el taller del barrio.
Inicio (1964-65): Comienza con el nombre "Vale Todo", donde competían vehículos de cualquier tipo mientras tuvieran cuatro ruedas y un chasis. Las competencias eran picadas (carreras en línea recta de ida y vuelta) en lugares como Balcarce, Lobería, Coronel Vidal, Mar del Plata y Necochea.
- Evolución: La creciente convocatoria hizo que se impusieran restricciones y la categoría pasó a llamarse "Fuerza Libre". Se estableció un reglamento para ordenar la competencia.
- Cambio a finales de los 60: Alrededor de 1969, se modifica nuevamente el reglamento y cambia el nombre a "Turismo Mar y Sierras", con motores de hasta 5 litros.
- Tipos de autos usados: Se mencionan "cupecitas" provenientes del Turismo Carretera (TC), como Falcon y Chevrolet, equipados con motores de modelos F-100 y 250 respectivamente.
Para dar algunos ejemplos de autos y pilotos de esta época inolvidable podemos citar:
El legendario «Tractor» de Eduardo Casa conducido por el balcarceño Oscar Erratchu.
El «Cuadrado» de Ricardo Peduzzi conducido por su propio dueño.
La cupe Chevrolet de Mariano Calamante conducida por su hijo «El Pelado».
La «Negrita» de Jorge Roux conducida por el mismo.
Anselmo Quintanar con un Ford Falcon acortado F-100 con el que corriera en el Tc.
Edgardo Lavari con otro Falcon acortado
Edgar Pérez con “La Canela”
Raúl “Cacho” Salerno con “La Garrafa”
Pepín Eder con “El Falucho”
Juan Carlos Rodríguez de Lobería con “El Chancho”
El prototipo Chevrolet de Rodolfo Stankievich se llamó La Zorra y luego ese auto recayó en Horacio Pando
Domingo Pico de Necochea con “La Guacha”
Juan Alberto Occhionero con “El Correcaminos”
Alberto “El Mono” Beguerie Falcon F100 angostado
Iver Piovanni que corría con el seudónimo de «Artua», Jose Solis con el «Pachulo ll» color verde que utilizó desde findes del 60 hasta el entrado el año 80.
Enrique Gallinotti que por tantos años fue animador de la categoría, y que luego de un choque con Miguel Paredi, construye un auto que fuera recordado por siempre con ese inmenso alerón apodado el “Kechun”, entre otros muchos.
Fueron campeones en cafeteras: Luis Morán, Guillermo Raggio, Oscar Castellano, “Pepín” Eder, Jorge Reimonte, Alfredo Menone, Oscar Bobbio, Hugo Rodriguez, “Pepino” Malisia.
Esta categoría a partir del inicio de la década del 80 muta a un nuevo nombre, TC del Sudeste y surgen entre tantos campeones también, estos ilustres del deporte motor: “Pipón” Ceirano, los hermanos Finocchi, Juan Manuel Landa, Carlos Garrido y Luis Hernández entre tantos…
Algunos de los campeones en Mar y Sierras fueron: Enrique Galinotti, Edgar Pérez, Juan Alberto Occhionero, Edgardo Lavari, Oscar Alaux, Diego Vasollo, Rodami III, German Kuhn, Raúl Foissac, Pilo Grosso, Norberto Pascualli, Armando Ciancaglini, Roberto Bianchi, Hugo Baños, Eduardo Marcos y mucho más contemporáneos, Juan Carlos Giancaterino, Matias Baños, y Emannuel Pérez Bravo.