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La historia del auto que marcó el debut de Fangio y el inesperado reencuentro 50 años más tarde
Un auto icónico en la historia de Juan Manuel Fangio marcó su vida. En la siguiente nota, repasa todos los detalles.
- La anécdota sobre el primer auto de competición de Fangio.
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La carrera de Juan Manuel Fangio en el automovilismo nacional está plagada de historias, pero hay una que pasa desapercibida: la de su primer auto, un Ford A 1929, con el que corrió su primera carrera.
El “Chueco” debutó en el deporte motor en 1936, en Benito Juárez, en una carrera no oficial. Allí, como sus padres no sabían que estaba por correr, lo hizo con el seudónimo de “Rivadavia”. No obstante, no fue un final feliz: abandonó por fundir la biela de su motor.
En aquel entonces, mientras jugaba en un equipo de futbol y atendía un taller, contó como adquirió esta unidad de potencia: “Mi hermano ‘Toto’, sugirió que comprásemos el auto con el que José Cordonnier había ganado una vez en el circuito ‘La Chata’. Esteban y Juan Ezcurdia nos prestaron los dos mil pesos para pagar el auto”.

El debut oficial de Fangio en el automovilismo deportivo
El “Chueco” corrió por primera vez de manera oficial el 27 de marzo de 1938, con ese mismo modelo. El chasis era de una camioneta Ford 1936, con carrocería de baquet y un motor V8, en lo que fue la inauguración del circuito de Necochea. En la clasificación de la categoría Fórmula Fuerza Libre concluyó en el quinto puesto de veinticuatro inscriptos. Luego, el mismo Fangio contó que en la final se notó la superioridad de los otros pilotos.
Con el correr del tiempo debió vender la unidad de potencia para seguir su carrera, aunque se lo compró un conocido que lo tuvo guardado un tiempo largo. El auto volvió a aparecer en 1988, dos años después de que fuera inaugurado el museo del Quíntuple. Allí, hasta el día de hoy, descansa en la colección de autos que vieron brillar al “Chueco”.