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F1: El día que el equipo Jaguar perdió un diamante de 300 mil dólares
Conocé la historia real de cuando una estrategia de marketing de miles de dólares tuvo un giro digno de película en el Gran Premio de Mónaco
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En 2004, como parte de una estrategia publicitaria para promocionar la película Ocean’s Twelve, protagonizada por George Clooney, la escudería Jaguar llevó dos diamantes Steinmetz de 300 mil dólares en la trompa de sus monoplazas durante el Gran Premio de Mónaco.
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La idea desprendió un acontecimiento sin precedentes. El equipo lo conformaban Mark Webber, que estaba en su tercer año en la categoría, y Christian Klien, un novato sensación que transitaba su primer Gran Premio en el Principado.

Ambos llevaban un diamante idéntico en la punta del auto, una de las partes más frágiles de toda su estructura. Durante la primera vuelta de la carrera, Klien tuvo la desgracia de chocar en la curva Loews del circuito callejero y su auto tuvo que ser remolcado. Webber, a su vez, cruzó la línea de meta intacto.
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Al ser retirado de la pista recién al final de la carrera, los mecánicos notaron que el diamante había desaparecido. Se revisó minuciosamente toda el área donde se produjo el choque, pero no se pudo recuperar la joya. Al día de hoy, no se sabe con exactitud que sucedió con ella, ya que nunca fue encontrada.
Pese a un gran número de teorías acerca de lo que pudo haber sucedido, la más factible es que el diamante, que no era muy grande en diámetro, se cayó por uno de los drenajes de las calles de Mónaco, terminando en el mar. La pérdida creó un aura de misterio alrededor de toda la carrera acorde a la trama de una película sobre ladrones de guante blanco.