Límite de Pista
El futuro del trabajo remoto con herramientas inmersivas
Tras la expansión forzada del teletrabajo durante la pandemia, una nueva etapa busca superar la pantalla plana. Realidad virtual, realidad aumentada y entornos colaborativos 3D prometen redefinir la experiencia laboral a distancia.
El futuro del trabajo remoto con herramientas inmersivas
Tras la expansión forzada del teletrabajo durante la pandemia, una nueva etapa busca superar la pantalla plana. Realidad virtual, realidad aumentada y entornos colaborativos 3D prometen redefinir la experiencia laboral a distancia.
El trabajo remoto dejó de ser una excepción para convertirse en parte estructural del mercado laboral. Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), millones de trabajadores adoptaron modalidades híbridas o remotas desde 2020, una tendencia que se mantiene en sectores basados en conocimiento. Sin embargo, la videollamada tradicional empieza a mostrar límites: fatiga digital, menor cohesión de equipos y dificultades para la colaboración compleja.
En este escenario emergen herramientas inmersivas que buscan recrear —o incluso mejorar— la experiencia presencial mediante realidad virtual (VR), realidad aumentada (AR) y entornos tridimensionales persistentes.
De la videollamada al entorno virtual
Empresas tecnológicas como Meta Platforms impulsan plataformas como Horizon Workrooms, donde los participantes interactúan mediante avatares en salas virtuales. Por su parte, Microsoft integró capacidades de realidad mixta en su ecosistema corporativo a través de Mesh para Teams, combinando colaboración y visualización 3D.
La diferencia clave es la sensación de presencia. En entornos VR, los usuarios pueden manipular objetos digitales, compartir prototipos tridimensionales y simular espacios físicos. En industrias como arquitectura, ingeniería o diseño industrial, estas herramientas permiten revisar modelos en escala real sin desplazamientos.
Consultoras como Gartner proyectan que hacia finales de la década una proporción significativa de reuniones corporativas podría incorporar experiencias inmersivas, especialmente en capacitación y diseño colaborativo.
Capacitación y simulación avanzada
Uno de los usos más consolidados está en la formación técnica. Sectores como energía, manufactura y salud utilizan simuladores inmersivos para entrenar personal en escenarios de riesgo sin exposición real.
Según estudios de PwC, la capacitación en realidad virtual puede acelerar el aprendizaje y mejorar la retención de contenidos en comparación con métodos tradicionales, además de reducir costos logísticos asociados a traslados y equipamiento físico.
La realidad aumentada, por su parte, facilita asistencia remota en tiempo real: técnicos en campo pueden recibir instrucciones superpuestas sobre su visión, guiados por especialistas ubicados en otra ciudad o país.
Infraestructura y barreras
El despliegue masivo enfrenta desafíos. El costo de dispositivos de VR y la necesidad de conectividad de alta velocidad limitan la adopción en algunas regiones. Además, persisten interrogantes sobre privacidad de datos biométricos y seguridad en entornos virtuales.
Otro factor es cultural. No todos los trabajadores se sienten cómodos utilizando visores durante jornadas prolongadas. La ergonomía y la adaptación organizacional son variables críticas.
¿Sustitución o complemento?
Lejos de reemplazar completamente la presencialidad, las herramientas inmersivas parecen consolidarse como complemento estratégico. Equipos distribuidos globalmente pueden reunirse en espacios virtuales para tareas específicas, mientras mantienen dinámicas híbridas en el día a día.
La evolución tecnológica sugiere dispositivos más livianos, mayor integración con inteligencia artificial y entornos cada vez más realistas. Sin embargo, el éxito dependerá menos del hardware que de su integración efectiva en procesos laborales.
El trabajo remoto del futuro no se definirá solo por la distancia física, sino por la calidad de la interacción digital. Si la primera etapa fue la conectividad, la siguiente será la inmersión.
