Argentinos en el exterior
¡Un héroe anónimo! El mecánico argentino que cobijó en su casa a Franco Colapinto cuando el sueño de la F1 estaba muy lejos
Hoy todas los flashes apuntan a Franco Colapinto, pero cuando recién llegó a Europa eran unos pocos quienes fueron su sosten. Aquí, la historia de uno de ellos.
- Colapinto arribó al "Viejo Continente" en 2018 y al año siguiente tuvo su explosión deportiva.
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La irrupción de Franco Colapinto en Europa después de un paso por el karting fue contundente. Llegó en 2018 y al año siguiente demostró todo su talento copando de arranque la F4 Española, categoría que le sirvió como carta de presentación. Sin embargo, el bonaerense también inició un caminó en el “Viejo Continente”, donde a su corta edad tuvo que desarrollarse en soledad.
Sin embargo, Colapinto no estuvo del todo solo en sus inicios. Su carisma le abrió puertas y en su camino se cruzó con gente que fue muy importante en aquellos comienzos. Uno de esos personajes fue Nicolás Cisterna, piloto y mecánico argentino que junto a otro mecánico como Emiliano Rodríguez fueron los puntales del joven de Pilar en suelo español.
“Arranque corriendo en ASM entre 2013 y 2014, después me pasé al Turismo Pista en 2015 y 2016. Ahí comenzamos a construir autos con mi equipo y me bajé a mediados de 2016 porque ya teníamos dos autos y los alquilábamos. A fines del 2016 y el 2017 comencé en el Top Race con el equipo Octanos Competición, pero estuve dos años y en septiembre de 2018 me fui a España y en 2019 enganchamos con Franco Colapinto el campeonato que ganó en la F4 Española”, le contó Cisterna a Carburando.
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Y siguió: “Además, también lo acompañamos en la Fórmula Renault en 2020 y a principios de 2021 se va a LMP2 con el G-Drive, que me llevó con él y pude empezar mi experiencia en la resistencia. Hicimos Le Mans juntos y luego él se va cuando la cuestión se pone más seria y buscaron opciones por otro lado, mientras que yo me quedó en el equipo hasta 2024. En el ese lapso fuimos campeonatos de Europa, Asía, América y nos quedamos con Le Mans (2023)”.
De Argentina a España en busca de nuevos desafíos
Nacido en Temperley, Cisterna tenía un recorrido probado dentro del automovilismo nacional, pero la meta de ir siempre a más lo hizo querer medirse en otro nivel. “La idea siempre fue buscar algo más, si bien estaba cómodo en Argentina, quería nuevos desafíos. Entonces lo hablé con quien hoy es mi mujer y me apoyó, así que surgió la posibilidad y empezamos tirar puntas, pero elegimos España por un tema laboral de ella. Después se fueron dando las cosas y me terminé de asentar en Valencia”, relató.
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En ese camino, el equipo Drivex fue el lugar donde todo se gestó. “Hablaba mucho con Emiliano Rodríguez, el otro mecánico argentino que trabajaba con Colapinto, pero no había posibilidad de entrar directamente. Me anoté en un Máster para técnicos que tiene el equipo y todo se dio rápido, sumado a que enseguida llegó Franco y conformamos un lindo grupo. Colapinto vivió en mi casa y también en la de Emiliano. La relación surgió así, los resultados se fueron dando y todos nos fuimos acomodando”, recordó.
El trabajo acumulado en Argentina fue un buen disparador para que el oriundo de Zona Sur pudiera hacer pie rápidamente. “La experiencia en Argentina me sirvió para adaptarme muy rápido y también sucedido que armamos el grupo con toda la gente de nuestro país. Además, Rodríguez también llegó con mucho rodaje en el Turismo Carretera, entonces nos unimos todos y entre los dos nos cuadramos dentro del equipo”, sintetizó.
Colapinto, el hermanito menor
La época de karting de Colapinto en el exterior no fue sencilla y su arranque en el automovilismo internacional tampoco. Con la eterna lucha con el presupuesto, Franco desembarcó en España y se encontró con el cobijo de Fernando Alonso, pero en el llano seguía siendo un jovencito y desarraigo podía jugar en contra.
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Sin embargo, la presencia de Cisterna y Rodríguez fueron el sostén necesario para que desarrollará todo su talento. “En ese momento nadie pensaba lo que Franco es hoy en día. Si bien la parte personal es la que te une porque yo estaba recién llegado a España. Emiliano estaba un poco solo y él llegó con Aníbal, entonces hicimos relación enseguida. El padre iba y venía, pero Colapinto se quedaba solo en el equipo y siempre estaba con nosotros”.
El destino quiso que Franco llegará muy lejos, pero cuando las luces no lo enfocaban, hubo personas con Nicolás y Emiliano que le dieron las herramientas para que se sintiera como en casa, a pesar de estar a varios kilómetros.
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“Primero porque éramos argentinos y después porque estaba cómodo, ya que lo llevábamos a todos lados y toda esa confianza se terminó trasladando a la pista y a los resultados. A medida que fue avanzando, en sus primeros pasos puede ir con él, por lo cual estoy muy agradecido a todos los que confiaron en mí para que lo acompañe hasta que después siguió ascendiendo muy rápido”, concluyó Cisterna, quien hoy es uno de los coordinadores del Campos Racing y uno de los responsables de contener al piloto que devolvió a la Argentina al mundo de la F1.