Noticias de hoy

El anuncio de Alpine que cortó todas las teorías sobre la continuidad de Colapinto

Carburando

Opinión

Franco Colapinto: un error no puede definir su historia

Después del golpe de Azerbaiyán, Franco Colapinto enfrenta otro desafío en su carrera dentro de la Fórmula 1: asumir lo sucedido, aprender y recuperar el nivel que venía mostrando.

Franco Colapinto: un error no puede definir su historia
Franco Colapinto: un error no puede definir su historia

Franco Colapinto se equivocó en Azerbaiyán. Cometió un error importante, de esos que duelen mucho más cuando se toma conciencia de sus consecuencias. La frenada pasada en la primera curva después del relanzamiento terminó con su carrera, la de Pierre Gasly y también la de Lando Norris. Alpine perdió una buena oportunidad de sumar con sus dos autos y el argentino se llevó, además de una sanción de cinco posiciones para la siguiente competencia, una mochila que seguramente será bastante más pesada que cualquier penalización deportiva.

Imagen

Leer además: Por qué Colapinto cometió el error en el GP de Azerbaiyán: el análisis de Franco Vivian

Sería absurdo buscarle atenuantes a lo sucedido. El propio Colapinto asumió inmediatamente su responsabilidad y pidió disculpas. Hizo lo que correspondía, aunque eso no alcance para reparar el daño ni para calmar el lógico enojo de quienes trabajan durante semanas para poner dos autos competitivos en la pista.

Pero ahora viene la parte más importante de esta historia. Porque un piloto también se construye a partir de sus equivocaciones y, especialmente, de lo que hace después de cometerlas.

Colapinto tendrá que convivir con esa imagen de Bakú, analizarla tantas veces como sea necesario y entender qué lo llevó a cometer ese error. Tendrá que escuchar críticas, incluso algunas que seguramente no le gusten, y volver a subirse al Alpine sabiendo que habrá mucha gente pendiente de cada movimiento suyo. Es parte del oficio que eligió y del privilegio de pertenecer a una categoría en la que solamente hay lugar para 22 pilotos. La cuestión es qué hace con todo eso.

Durante los últimos años, Franco tuvo que rendir examen prácticamente cada vez que se subió a un Fórmula 1. Primero para demostrar que merecía una oportunidad, después para justificar su continuidad y más tarde para convencer de que tenía condiciones para construir una carrera a largo plazo. Su renovación con Alpine para 2027 significó haber superado una instancia importante de ese recorrido. Se ganó el derecho a mirar un poco más allá del siguiente Gran Premio, aunque eso jamás lo eximirá de la obligación de rendir.

Por eso sería una pena que lo ocurrido en Azerbaiyán termine condicionando una evolución que venía mostrando señales interesantes. Sus actuaciones anteriores habían permitido ver a un Colapinto más consistente, capaz de competir, de administrar mejor las carreras y de empezar a transformar su potencial en resultados. Bakú interrumpió ese proceso de la peor manera, pero no tiene por qué convertirse en el punto final de aquella progresión.

Leer además: Todos los pilotos confirmados y las cuatro butacas que todavía faltan definir para la F1 2027

También habrá que tener cierta perspectiva frente al ruido que rodea al argentino. Después del accidente, Norris llegó a reclamar una suspensión, aunque posteriormente tuvo la grandeza de reconocer que sus declaraciones habían sido producto del enojo y le pidió disculpas personalmente. Un gesto que vale la pena destacar porque demuestra que hasta los propios protagonistas pueden revisar sus reacciones cuando baja la temperatura.

En las redes sociales, lamentablemente, ese ejercicio parece bastante menos frecuente.

Imagen

Colapinto tiene detractores que parecen disfrutar más de sus errores que de las carreras. Gente que utiliza cada tropiezo como una confirmación definitiva de que nunca debió llegar a la Fórmula 1. Y también tiene seguidores que, en su afán por defenderlo, a veces buscan explicaciones para situaciones que simplemente requieren reconocer que se equivocó. Ninguno de esos extremos le aporta demasiado.

La mejor manera de apoyar a un deportista también consiste en permitirle fallar sin necesidad de justificarlo todo. Exigirle, cuando corresponde, y reconocer sus méritos con la misma vara.

Franco necesita recuperarse. Necesita volver a manejar con confianza, sin que el recuerdo de aquella frenada lo convierta en un piloto excesivamente conservador ni que las ganas de reivindicarse lo empujen a asumir riesgos innecesarios. Encontrar ese equilibrio será una prueba de madurez bastante más exigente que cualquier declaración frente a los micrófonos.

Y necesita, de una vez por todas, ese gran resultado que viene buscando. Una carrera completa, contundente, en la que pueda mostrar todo lo que es capaz de hacer. No necesariamente una actuación heroica ni una remontada imposible, sino una de esas presentaciones que permiten bajarse del auto con la satisfacción de haber hecho todo bien y con la tranquilidad de que el trabajo finalmente tuvo su recompensa.

Imagen

Ojalá ese día llegue pronto. También para callar, aunque sea por un rato, a tantos detractores que parecen tener preparada la sentencia antes de que se apague el semáforo.

Leer además: Ferrari reconoce que perdió su ventaja en el chasis y prepara nuevas mejoras para la SF-26

Sin embargo, hay algo todavía más importante que cerrar bocas ajenas: que Colapinto no permita que lo sucedido en Azerbaiyán altere la confianza que tanto le costó construir. Su carrera no puede transformarse en una lucha permanente por responderles a quienes lo cuestionan. Tiene que seguir siendo la búsqueda de su mejor versión como piloto.

A fin de cuentas, cualquiera puede equivocarse. Incluso los campeones del mundo han protagonizado accidentes inexplicables, perjudicado a sus compañeros y desperdiciado oportunidades importantes. La diferencia está en la capacidad para procesar esos episodios, corregir y seguir evolucionando.

Franco ya demostró que tiene talento y carácter para llegar a la Fórmula 1. Ahora le toca demostrar que también posee la fortaleza necesaria para atravesar uno de esos momentos que inevitablemente aparecen en la trayectoria de cualquier deportista de elite.

Imagen

Porque el error de Bakú ya forma parte de su historia y no podrá cambiarlo. Lo que todavía está en sus manos es conseguir que, cuando dentro de algunos años se recuerde su paso por la Fórmula 1, aquella frenada sea apenas un episodio de todo lo que vino después.

Recibir mas informacion sobre
Franco Colapinto: un error no puede definir su historia

Lo mas leído

TC2000

Ver todas

MotoGP

Ver todas

TCR South America

Ver todas

Internacionales

Ver todas

Turismo Nacional

Ver todas

Córdoba Pista

Ver todas

Sport Prototipo

Ver todas