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"Era un ídolo para mi", el conmovedor relato de Horacio Pagani al recordar a Tulio Crespi
Horacio Pagani, reconocido diseñador de autos, habló sobre Tulio Crespi en Carburando Radio.
El pasado martes 22 de septiembre, el automovilismo argentino recibió una desestabilizadora y lamentable noticia: el fallecimiento de Tulio Crespi a sus 88 años de edad, histórico diseñador y constructor de autos.
Horacio Pagani, diseñador argentino de vehículo, dialogó con Carburando Radio y se emocionó al recordalo, ya que compartían una gran amistad. En el programa, nos dejó un conmovedor relato al hablar sobre su persona y trabajo.
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"Me da una gran tristeza. Tulio aparte de ser un amigo, era una persona increíble. Era uno que todavía seguía viendo que hacer dentro de años y esas son personas que nunca nos dejan. Hizo tantas cosas, con el nos llevamos 20 años y era un ídolo para mi. Era una persona genuina, un trabajador y acá no hablamos de genios. En definitiva era un trabajador, él llegó casi a 90 años y llegó trabajando. Haciendo lo que se podía con lo que había."
"Tulio se merecía un Honoris Causa porque hizo miles de autos desde cero. Me queda esta amargura, pero en la vida no se puede mirar para atrás. Lo siento como una derrota personal. Fue una gran persona y logró ganar el corazón de los apasionados de los autos", manifestó.
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ESCUCHA LA PALABRA DE HORACIO PAGANI:
La carta que dejó Tulio Crespi para su muerte: "Me tocó largar mi última carrera"
La jornada del martes arrancó con una triste noticia para el automovilismo argentino, ya que a los 88 años falleció Tulio Crespi. El histórico constructor y diseñador de autos de competición dejó una emotiva carta que se publicó en las redes sociales.
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"Si están leyendo esto, es porque me tocó largar mi última carrera. Quiero que sepan que me voy en paz, tranquilo, después de pelearla como pude con esta enfermedad que me tocó al final del camino. Pero no quiero que hablen de eso. No quiero que me recuerden por cómo me fui, sino por cómo viví", expresa en primer término la carta.
"Viví 88 años haciendo exactamente lo que amé. ¿Cuánta gente puede decir eso? Nací prácticamente en Chacarita con un martillo en la mano. Fui creciendo, laburando, aprendiendo de los fierros, y con mucho sacrificio me fui a Balcarce a hacer mi vida y mi historia. Ahí construí todo lo que soñé de pibe. Gracias".
"Gracias a mi familia, que me bancó siempre. Que me perdonó las horas en el taller, la grasa en las manos, los domingos en el autódromo en vez de en casa. Sin ustedes, nada de lo que hice hubiera tenido sentido. Ustedes fueron mi verdadero campeonato".
"Gracias a mi equipo de trabajo, a mis empleados y a mis proveedores, que juntos creamos las primeras piezas únicas de un auto de competición. Cada chasis, cada soldadura, cada pieza hecha a mano lleva el esfuerzo de todos. Nada lo hice solo".
"Gracias a todos los pilotos que confiaron en mí. A los que se subieron a un Crespi sin saber si iban a llegar, pero con la ilusión intacta. Cada triunfo suyo fue mi triunfo".
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"Gracias al ambiente del automovilismo. A los mecánicos, a los chapistas, a los rivales que fueron amigos, a los que me enseñaron cuando yo no sabía nada y a los chicos que hoy venían a preguntar. Yo nunca me creí más que nadie. Fui un laburante del fierro, un artesano que tuvo la suerte de convertir su pasión en su trabajo".
"No estén tristes por mí. Sigan haciendo ruido. Sigan armando autos en talleres chiquitos pensando que pueden ganarle a los grandes, porque yo pude y lo hice. Dejo mi fábrica en manos de mis hijos para continuar mi legado. Queda todo ahí, para que siga girando".
Gracias por estos ochenta y ocho años de confianza. ¡Viva la vida, vamos que se puede!
Gracias, gracias, gracias.
Tulio Crespi