Límite de Pista
Los celulares con IA que llegan al mercado argentino: qué funciones realmente valen la pena
La inteligencia artificial dejó de ser una característica exclusiva de aplicaciones como ChatGPT o Gemini para convertirse en uno de los principales argumentos de venta de los nuevos smartphones. Fabricantes como Samsung, Motorola, Apple, Xiaomi, Google y Honor incorporan funciones de IA directamente en sus dispositivos. Pero, ¿cuáles ofrecen un beneficio real para los usuarios argentinos y cuáles todavía tienen un impacto limitado?
-
Agentes de IA: cómo las empresas argentinas automatizan tareas repetitivas y transforman el trabajo cotidiano
-
El boom de los desarrolladores argentinos especializados en inteligencia artificial: los perfiles más buscados y los salarios que ofrece el mercado
-
Los argentinos cambian Google por ChatGPT y otros asistentes: cómo se transforma la búsqueda de información
La inteligencia artificial se convirtió en el nuevo campo de batalla de la industria de los teléfonos inteligentes. Después de años en los que las cámaras, la autonomía y la velocidad del procesador dominaron la competencia, los fabricantes comenzaron a diferenciar sus equipos por la cantidad de funciones basadas en IA que incorporan.
En Argentina, los nuevos modelos que llegan al mercado ya incluyen herramientas capaces de traducir conversaciones en tiempo real, resumir textos, eliminar objetos de fotografías, transcribir reuniones, generar imágenes, editar videos y organizar automáticamente la información almacenada en el dispositivo.
Sin embargo, no todas estas funciones representan una mejora significativa en la experiencia diaria. Especialistas en tecnología coinciden en que la verdadera utilidad de la inteligencia artificial dependerá menos de la cantidad de herramientas disponibles y más de la capacidad de integrarlas en tareas cotidianas.
La IA deja de depender de la nube
Uno de los principales cambios es que muchas funciones ya no necesitan conectarse permanentemente a Internet.
Gracias a los nuevos procesadores con NPU (Neural Processing Unit), capaces de ejecutar modelos de inteligencia artificial directamente en el dispositivo, tareas como la edición fotográfica, el reconocimiento de voz o la traducción pueden realizarse de forma local.
Esto mejora la velocidad de respuesta, reduce el consumo de datos y ofrece mayores garantías de privacidad, ya que parte de la información no abandona el teléfono.
Modelos recientes de fabricantes como Samsung, Apple, Google, Motorola, Honor y Xiaomi incorporan este tipo de procesamiento híbrido, combinando inteligencia artificial local con servicios en la nube cuando la tarea requiere mayor capacidad de cálculo.
Las funciones que realmente hacen la diferencia
Más allá del marketing, algunas herramientas demostraron una utilidad concreta.
La traducción simultánea durante llamadas telefónicas facilita la comunicación con personas que hablan otros idiomas sin necesidad de aplicaciones externas.
La transcripción automática de reuniones o clases permite convertir conversaciones en texto en pocos segundos y generar resúmenes de los puntos principales.
En fotografía, la IA mejora el rango dinámico, reduce el ruido en imágenes nocturnas y elimina objetos no deseados con resultados cada vez más naturales.
También crecen las funciones de búsqueda inteligente dentro del propio teléfono, capaces de localizar fotografías, documentos o mensajes utilizando lenguaje natural en lugar de palabras clave exactas.
Otra de las herramientas mejor valoradas es la edición generativa, que permite ampliar imágenes, corregir encuadres o completar automáticamente sectores faltantes mediante modelos de inteligencia artificial.
Los asistentes personales evolucionan
La IA también está redefiniendo el concepto de asistente virtual.
Las nuevas generaciones de asistentes integran modelos de lenguaje capaces de comprender conversaciones complejas, recordar el contexto de una consulta y ejecutar acciones entre distintas aplicaciones.
Esto permite, por ejemplo, redactar un correo electrónico a partir de una nota de voz, resumir un documento recibido por mensajería, crear eventos en el calendario o buscar información sin necesidad de cambiar de aplicación.
La tendencia apunta a que el teléfono actúe como un verdadero asistente personal, anticipando necesidades y automatizando tareas repetitivas.
Los desafíos de la inteligencia artificial móvil
No todas las funciones llegan al mismo tiempo a todos los mercados.
Algunas herramientas dependen del idioma, de acuerdos comerciales o de servicios disponibles únicamente en determinados países. Además, varias funciones avanzadas requieren conexión permanente a Internet o suscripciones para acceder a modelos de IA más potentes.
La privacidad también ocupa un lugar central. Los fabricantes buscan ejecutar cada vez más procesos directamente en el dispositivo para reducir la cantidad de datos enviados a servidores externos, aunque muchas aplicaciones continúan utilizando infraestructura en la nube.
Otro aspecto importante es la vida útil de estas funciones. Algunos fabricantes limitan las actualizaciones de inteligencia artificial a modelos recientes, mientras que otros prometen varios años de soporte de software para extender su disponibilidad.
Una nueva etapa para los smartphones
La incorporación de inteligencia artificial representa el mayor cambio en los teléfonos inteligentes desde la llegada de las cámaras múltiples. A diferencia de otras innovaciones, su impacto no depende únicamente del hardware, sino de la integración entre software, procesamiento local y servicios en la nube.
Para los usuarios argentinos, las funciones que hoy ofrecen un mayor valor son aquellas que ahorran tiempo y simplifican tareas diarias: traducción en tiempo real, transcripción de audio, edición inteligente de fotografías, búsqueda contextual y asistencia para escribir o resumir información.
El resto de las herramientas todavía atraviesa una etapa de maduración y muchas evolucionarán mediante actualizaciones de software. Lo que parece claro es que la inteligencia artificial dejará de ser un agregado para convertirse en el núcleo de la experiencia móvil. En los próximos años, la elección de un smartphone dependerá tanto de la calidad de su cámara o su batería como de la capacidad de su IA para asistir al usuario de forma útil, segura y cada vez más personalizada
