Límite de Pista
Litio sustentable: cómo evolucionan las tecnologías para reducir el consumo de agua en los salares
Argentina busca aumentar la producción de litio sin profundizar la presión sobre los recursos hídricos de los salares. La extracción directa de litio aparece como una de las principales alternativas tecnológicas frente al método tradicional de evaporación, mientras empresas, científicos y organismos públicos trabajan en sistemas de recuperación de salmueras, mayor eficiencia y monitoreo ambiental.
El crecimiento de la demanda mundial de litio convirtió a los salares del noroeste argentino en una pieza estratégica de la transición energética. El mineral es fundamental para las baterías de ion-litio utilizadas en vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento, pero su extracción en ambientes áridos plantea un desafío central: cómo aumentar la producción sin comprometer el equilibrio hídrico de ecosistemas donde el agua es un recurso escaso.
La explotación tradicional de salmueras consiste en bombearlas desde el subsuelo y conducirlas hacia grandes piletones de evaporación. Allí, la radiación solar y el paso del tiempo concentran las sales hasta permitir la posterior obtención de compuestos de litio. Es un proceso probado industrialmente, pero requiere grandes superficies y largos períodos de evaporación.
Frente a ese modelo, la Extracción Directa de Litio (EDL o DLE, por sus siglas en inglés) busca separar el litio de la salmuera mediante procesos químicos, físicos o de adsorción, reduciendo la dependencia de las piletas de evaporación.
Una tecnología que cambia el proceso
La principal diferencia de la EDL es que el litio se extrae directamente de la salmuera, sin esperar durante meses a que el agua se evapore en enormes piscinas.
Existen distintas tecnologías en desarrollo. Algunas utilizan materiales adsorbentes que capturan selectivamente los iones de litio; otras emplean membranas, intercambio iónico o procesos de extracción con solventes. Una vez separado el litio, el objetivo es recuperar y eventualmente reinyectar la salmuera restante.
El potencial es significativo porque permitiría ocupar menos superficie y acelerar los tiempos de producción. Además, algunas tecnologías prometen reducir el consumo de agua dulce y mejorar la recuperación del litio presente en la salmuera.
Sin embargo, EDL no significa automáticamente "litio sin impacto hídrico". El funcionamiento de cada tecnología depende de la composición de la salmuera, la disponibilidad de agua, la energía requerida y la forma en que se gestione el fluido después de extraer el litio.
Argentina ya prueba nuevas tecnologías
El país comenzó a avanzar en esta dirección. En 2025, Y-TEC, la empresa tecnológica de YPF, firmó un acuerdo con la compañía israelí XtraLit para evaluar una tecnología de extracción directa de litio en salmueras argentinas. El objetivo es analizar su desempeño y avanzar hacia una eventual implementación a mayor escala.
La iniciativa se suma a otros proyectos que incorporan tecnologías de extracción directa en el noroeste argentino. El interés responde también a una cuestión estratégica: mejorar la eficiencia de los recursos disponibles y desarrollar capacidades tecnológicas propias dentro de la cadena del litio.
Uno de los antecedentes industriales más relevantes es Centenario-Ratones, en Salta, proyecto que comenzó su producción comercial y utiliza un proceso de extracción directa desarrollado para sus condiciones específicas. La operación representa un caso de aplicación industrial de una tecnología diferente al esquema tradicional basado exclusivamente en evaporación.
El agua sigue siendo el punto crítico
La discusión ambiental no termina con la elección de una tecnología. Los salares son sistemas hidrogeológicos complejos, donde las salmueras y los acuíferos de agua dulce pueden estar relacionados, por lo que modificar los flujos subterráneos requiere estudios específicos para cada proyecto.
Por esa razón, especialistas y comunidades reclaman información detallada sobre balances hídricos, extracción, reinyección y evolución de los acuíferos.
El desafío consiste en determinar cuánto líquido puede extraerse sin alterar el funcionamiento natural del salar. Para ello, las compañías incorporan redes de monitoreo, pozos de observación, sensores y modelos hidrogeológicos destinados a seguir los cambios en tiempo real.
Más litio con menor presión ambiental
La necesidad de desarrollar tecnologías más eficientes también tiene una explicación económica. Una mayor recuperación del litio presente en la salmuera permite aprovechar mejor el recurso, mientras que la reducción de tiempos de procesamiento puede mejorar la productividad de los proyectos.
A escala global, el interés por la extracción directa creció debido a la búsqueda de nuevas fuentes de litio y de procesos con menor huella territorial. Pero organismos científicos como el USGS advierten que las salmueras constituyen sistemas diversos y que existen múltiples fuentes potenciales de litio, por lo que cada depósito requiere soluciones específicas.
Para Argentina, el desafío será combinar producción, innovación tecnológica y protección de los recursos hídricos. La EDL puede convertirse en una herramienta importante, pero su verdadera sustentabilidad deberá demostrarse mediante datos: consumo de agua dulce, recuperación de salmueras, energía utilizada, comportamiento de los acuíferos y evolución de los ecosistemas.
El futuro del litio argentino no dependerá solamente de cuánto mineral pueda extraer, sino de qué tan eficientemente pueda hacerlo y con qué impacto sobre el agua de los salares.
