Límite de Pista
Una cafetería atendida por un robot llegó a un shopping de Buenos Aires: ¿hace mejor café que un humano?
En Buenos Aires ya se puede pedir café a un robot. Un innovador barista automático prepara bebidas de especialidad en minutos y se convirtió en una de las atracciones más curiosas de un shopping.
La tecnología sigue avanzando y ahora también llegó al mundo del café. En Buenos Aires existe una cafetería donde un robot barista prepara las bebidas sin intervención humana, una experiencia que mezcla innovación, gastronomía y curiosidad tecnológica.
Este sistema automatizado forma parte de BotMy Coffee, un desarrollo creado por emprendedores argentinos que busca llevar la robótica a espacios cotidianos como centros comerciales, universidades y aeropuertos.
Cómo funciona el robot barista
El sistema utiliza brazos robóticos de alta precisión capaces de realizar prácticamente todas las tareas que hace un barista humano:
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moler los granos de café en el momento
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preparar espresso
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emulsionar leche fresca
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servir la bebida en el vaso
Incluso puede realizar latte art, como el clásico dibujo de corazón sobre la espuma del café.
El proceso es completamente digital. Los clientes eligen su bebida en una pantalla, pagan con tarjeta, QR o sistema contactless, y el robot se encarga de preparar el pedido.
Cuánto tarda en preparar el café
Uno de los puntos fuertes del robot es la velocidad. Según sus desarrolladores, puede preparar una bebida en aproximadamente dos minutos y producir cientos de cafés por día en lugares con alto flujo de personas.
El menú incluye opciones clásicas y otras más creativas, como:
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espresso
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latte
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cappuccino
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iced caramel latte
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latte de pistacho
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latte con dulce de leche
También se pueden sumar galletas u otros acompañamientos.
Una nueva experiencia para los fanáticos del café
El robot barista fue diseñado para replicar los movimientos de un barista profesional, pero con la ventaja de una precisión constante en cada preparación.
La idea no es reemplazar a las cafeterías tradicionales, sino ofrecer una experiencia diferente y tecnológica, especialmente en lugares de gran circulación donde la rapidez es clave.
Este tipo de cafeterías automatizadas ya existe en distintos países del mundo, pero ahora también forma parte del paisaje urbano porteño, sumando una nueva curiosidad para quienes disfrutan descubrir experiencias gastronómicas innovadoras en Buenos Aires.