El inicio de la Copa de Oro fue explosivo para Matías Rossi. Al piloto de Ford se le rompió un motor y el segundo no rindió como esperaba. El que se rompió fue en el primer entrenamiento del viernes. Recordemos que por cada cambio de motor se penaliza con seis décimas. En el equipo, y en el propio Rossi, las caras lo decían todo. La posibilidad de ser protagonista por la competencia se desvanecieron con estos inconvenientes.
Con motor de Bonelli
En Rafaela Matías Rossi saldrá a clasificar con un motor de Nico Bonelli. El equipo lo cambió una vez finalizado el último entrenamiento.
Paso a paso de Rossi en Rafaela
El primer entrenamiento ya arrancó complicado para el Misil. El motor comenzaba a tener complicaciones y se terminaba rompiendo. Al finalizar esa tanda, el Granadero quedaba en el puesto 37 a más de dos segundos.
Para el segundo entrenamiento el equipo cambió la planta impulsora y Rossi pudo salir a girar. A medida que fue transitando la presión de aceite comenzó a complicarlo. Terminó en el puesto 40 con tan solo cuatro giros.
El sábado el panorama no cambió. Matías Rossi se ubico en el puesto 28, del último entrenamiento, a más de un segundo. El motor no era competitivo y decidieron ir por otra alternativa.