Los puntos fuertes que ilusionan a Alpine y la desventaja que preocupa a Colapinto en el GP de México
El argentino afronta el desafío en el Autódromo Hermanos Rodríguez con un A526 que buscará aprovechar sus virtudes, aunque deberá superar las exigencias que exponen las principales debilidades del auto.

El Gran Premio de México representa un desafío particular para Alpine y Franco Colapinto, no solo por las características del Autódromo Hermanos Rodríguez, sino también por las exigencias que impone la altura.
¿Cómo es el autódromo Hermanos Rodríguez? ¿Beneficia o perjudica a Alpine?
El circuito mexicano tiene una extensión de 4.304 metros, cuenta con 17 curvas y la carrera se disputa a 71 vueltas. Sin embargo, su principal particularidad es que se encuentra a 2.200 metros sobre el nivel del mar, una condición que modifica el comportamiento de los autos y obliga a los equipos a trabajar en una puesta a punto específica.
El trazado presenta sectores muy diferentes entre sí. La primera curva exige una frenada fuerte después de la larga recta principal, que supera el kilómetro de extensión, mientras que las rápidas eses entre las curvas 7 y 11 demandan precisión y estabilidad. En contrapartida, la zona conocida como “el estadio” propone un sector lento, con curvas cerradas, que pone a prueba la tracción y el equilibrio del auto. Esta combinación genera un desafío para las escuderías.
La altura es uno de los factores determinantes en México. Con menor densidad de aire, los motores disponen de menos oxígeno para la combustión y pierden eficiencia, por lo que los turbos deben trabajar más para compensar esas condiciones. Al mismo tiempo, la menor densidad del aire reduce la carga aerodinámica, incluso cuando los equipos utilizan alerones especiales para eso. Esto disminuye el agarre en las curvas, aunque también reduce la resistencia al avance y permite alcanzar velocidades máximas más elevadas en la recta principal.

Otro aspecto que genera preocupación es la refrigeración. El aire menos denso dificulta la disipación del calor de los frenos, el motor y la batería, por lo que las escuderías deben encontrar soluciones para mantener las temperaturas bajo control. Para Alpine, que viene de atravesar varios problemas de fiabilidad, este punto será especialmente importante durante todo el fin de semana.
Los puntos fuertes y débiles de Alpine para el GP de México
En ese contexto, el equipo francés también cuenta con algunos argumentos a favor. La unidad de potencia Mercedes puede representar una ventaja en la larga recta del circuito, donde la velocidad final adquiere un papel fundamental. Además, el sector lento del estadio podría ayudar a disimular algunas de las limitaciones del auto. Como antecedente positivo para Colapinto, durante la temporada pasada consiguió ser más rápido que Pierre Gasly en México, un dato que puede servir como referencia para afrontar una nueva visita al trazado.
Sin embargo, los puntos débiles de Alpine también estarán bajo la lupa. Las “S” rápidas entre las curvas 7 y 11, que fueron una de las zonas más complicadas para el equipo durante la temporada, por lo que allí tendrá un desafío importante. A eso se suma la dificultad para refrigerar el monoplaza y la necesidad de evitar nuevos inconvenientes mecánicos. El historial tampoco es favorable para Colapinto: terminó 12° en 2024 y 16° en 2025.




