TyC Sports

La respuesta de los empleados de Renault ante la venta de Viry-Chatillon

La automotriz francesa venderá su fábrica histórica a un grupo belga, lo que causó el descontento del personal.

Renault vendió un sitio histórico y provocó la ira de sus empleados
+ Seguinos en

Renault, la empresa madre de Alpine, ha decidido vender el predio en donde se ubica su fábrica en Viry-Châtillon, Francia, tras optar por un motor cliente proveniente de Mercedes y el cese de actividades tanto en los campeonatos del WEC como el de Rally-Raid una vez culminado este año.

La venta será al grupo belga Dumarey, en búsqueda de la adquisición de Alpine Racing SAS en su totalidad. El personal de la fábrica se ha mostrado descontento debido al incuplimiento de ciertos compromisos por parte de la directiva, lo que llevó a los empleados a reaccionar.

En un comunicado, el personal lamentó la decisión de la automotriz francesa y recalcaron las promesas incumplidas por parte del ex CEO Luca De Meo antes de que François Provost asumiera su puesto en la cumbre de la companía.

"Las mujeres y los hombres de Viry-Châtillon no entienden la decisión de desprenderse pura y simplemente de un capítulo entero de la historia del automovilismo francés. El objetivo de Alpine Racing siempre ha sido hacer valer su experiencia en la escena internacional, participar en el desarrollo de tecnologías de vanguardia y hacer brillar la marca Renault y a Francia en el mundo", expresaron.

"Los empleados siempre han tenido el compromiso de luchar por y con el Grupo Renault, incluso en los momentos más difíciles. Asimismo, han demostrado en repetidas ocasiones su apego al Grupo y a sus valores, aceptando decisiones dolorosas al tiempo que se mantenían profesionales y fieles al rombo".

"El señor De Meo había afirmado que deseaba preservar esta joya de la industria y convertirla en un centro de excelencia. El señor Provost no parece tener la misma visión y prefiere así romper el compromiso asumido con los empleados de Alpine Racing".

"Las perspectivas de desarrollo de la sede de Viry son ahora inciertas, mientras que una sensación de abandono y traición se instala entre los trabajadores. Una vez más, las decisiones tomadas por los directivos son incomprensibles. Los centros de investigación y desarrollo ya no parecen estar en el centro de la estrategia del Grupo Renault, que prefiere externalizar sus tecnologías y recurrir a socios en el extranjero", concluyeron.

Los representantes del personal se encuentran a la espera de la respuesta más rápida posible de las altas esferas del Grupo Renault luego de haberles enviado una solicitud de diálogo.

Te puede interesar