Cadillac reveló por qué se rompió la suspensión de Bottas en en el GP de México de F1: el calor de los frenos derritió componentes
La escudería estadounidense encontró el origen de la falla que provocó el fuerte accidente del finlandés en el Gran Premio de México. El problema estuvo relacionado con las altas temperaturas del sistema de frenos y obligó al equipo a recuperar una especificación anterior de algunas piezas.

El accidente de Valtteri Bottas en el Gran Premio de México tuvo una explicación técnica que encendió las alarmas en Cadillac. Después de analizar el monoplaza, el equipo determinó que las altas temperaturas generadas por los frenos provocaron daños en los componentes de la suspensión delantera, que terminaron cediendo durante la carrera.
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El problema se produjo en la larga recta del circuito Hermanos Rodríguez, cuando una falla dejó al finlandés sin control y lo llevó contra las barreras de protección. Afortunadamente, el auto perdió velocidad en la zona de escape antes del impacto, lo que evitó consecuencias todavía más graves.
Sin embargo, el piloto sufrió un golpe en la pierna derecha contra el volante. Apenas ocurrió el accidente, comunicó por radio que no se encontraba bien y permaneció unos minutos dentro del habitáculo mientras recibía asistencia del personal médico de la FIA.
Después de algunos días de recuperación, las molestias desaparecieron y Bottas pudo volver a estar en condiciones físicas para competir. En paralelo, Cadillac inició una investigación para determinar qué había provocado la rotura.
El calor de los frenos, detrás de la falla
Las condiciones particulares de México representan un desafío para los sistemas de refrigeración de los monoplazas. La menor densidad del aire dificulta la evacuación del calor, tanto en las unidades de potencia como en los frenos.
Por ese motivo, los equipos suelen pedirles a sus pilotos que levanten el acelerador antes de llegar a las zonas de frenado. Esa práctica permite reducir la exigencia sobre los discos y mantener las temperaturas bajo control.
Cadillac, sin embargo, arrastra dificultades durante la temporada para gestionar el calor de los frenos. La investigación posterior al accidente de Bottas reveló que el aire caliente expulsado por el sistema terminó afectando los brazos de suspensión, que no soportaron las exigencias a las que fueron sometidos.
No era la primera vez que la escudería sufría un inconveniente de estas características. En otra ocasión, una fuga en los conductos de freno provocó que el aire caliente alcanzara la suspensión delantera izquierda, que estuvo cerca de romperse en la recta previa a la última chicana.
Cadillac tomó una decisión para evitar otro accidente
La escudería estadounidense consideraba que podía controlar el inconveniente manteniendo las temperaturas dentro de determinados parámetros. Sin embargo, lo ocurrido en México demostró que esas precauciones no eran suficientes.
Por eso, para el Gran Premio de Brasil, el equipo decidió recuperar una especificación anterior de los anclajes de la suspensión y modificar nuevamente los límites de temperatura permitidos para esos componentes.
"Teníamos determinados límites en cuanto a las temperaturas, pero tuvimos que revisarlos. Nos vimos obligados a volver a una especificación anterior para algunos componentes. Además, tuvimos que restablecer los antiguos límites de temperatura dentro de los cuales podemos hacerlos funcionar", explicaron desde Cadillac.
Y detallaron el origen de la modificación: "Se trata de los anclajes de los brazos de suspensión. Pensábamos que era una solución segura, pero nunca habíamos probado el componente haciéndolo funcionar durante tanto tiempo a esas temperaturas. Según las previsiones para este fin de semana, creo que deberíamos estar bien".
Mientras tanto, la otra parte de la suspensión que utilizaba la nueva especificación fue enviada a la fábrica de Silverstone, en Inglaterra, para someterla a nuevas pruebas de resistencia. El objetivo es determinar si puede volver a utilizarse sin comprometer la seguridad.
El duro golpe de Bottas en México
Un problema que ya tuvo antecedentes en la Fórmula 1
Las fallas de suspensión provocadas por las altas temperaturas de los frenos no son algo inédito en la categoría. En 2019, Lando Norris sufrió un inconveniente similar con McLaren durante el Gran Premio de Canadá.
También ocurrió en 2023, cuando Kevin Magnussen tuvo problemas con su Haas precisamente en el circuito de México. La exigencia térmica de determinados trazados puede convertirse en un factor decisivo para la fiabilidad de los componentes, una situación que Cadillac ahora busca resolver para evitar que vuelva a repetirse un accidente como el de Bottas.





