29/06/2008 | 20:16 | MM
MERECIAN ALGO MAS
Por Marcelo Mercado
Y todos merecían algo más. Comenzando por el entusiasta público chaqueño que estaba ansioso por ver automovilismo nacional, algo que no ocurria desde julio de 2006. También merecían algo más los pilotos, mecánicos, periodistas, etc. Y lo decímos por las pésimas condiciones en que se desarrolló el sexto capítulo del TC 2000 en el autódromo 'Santiago Yaco Guarnieri' de Resistencia. Un escenario que con mucho esfuerzo fue reasfaltado casi sobre la hora con consecuencias lógicas de la situación del país en los últimos días y la inclemencia del tiempo. La fecha era ésta pero los trabajos se hicieron contra relój y como siempre cuando ello ocurre, las cosas no salen bien. En resúmen: el espectáculo se realizó a pesar de todo; el asfalto resistió a la perfercción con la colaboración de la lluvia previa y la baja temperatura; la carrera de TC 2000 fue buena con la complicación del barro que abundaba en las banquinas y en la parte interna de los boxes. El clásico 'barrito' aparecía en la cinta asfaltica y hacía patinar en demasía a los autos, que en varias ocaciones, terminaron afuera y sin poder retornar a la pista por haberse quedado encajados. La pregunta es fácil; ¿Había necesidad de arriesgar tanto?. No hubiese sido preferible esperar un tiempo prudencial teniendo en cuenta que las obras venían atrasadas. Respuestas pueden aparecer muchas y quizas ninguna nos conforme. Lo real y lo concreto es que la gente del Chaco se jugó y trabajó duramente para esta fiesta que covocó a más de 30.000 personas y seguirán trabajando para ampliar el trazado en función de recibir al Turismo Carretera en octubre próximo y ojala lo puedan conseguir porque realmente lo merecen. Pero atención a estar seguros de que esta situación no vuelva a repetirse ya que el automovilismo argentino, estando en un nivel superlativo, no puede permitirse correr de esta manera en lugares donde trabajar es realmente una pesadilla. Insistimos la carrera fue intereseante y el público disfrutó de la gran victoria de Christian Ledesma y de su exquisito manejo para llevar al Chevrolet Astra de costado y al filo del despiste, pero si la situación del autódromo hubiese sido otra lo habrían disfrutado mucho más.
