23/06/2008 | 12:12 | MM
LA QUE MAS CUESTA....LA QUE MAS SE DISFRUTA
Por Marcelo Mercado
Generalmente en el automovilismo para lograr ganar una carrera hay que reunir varios factores. El principal: tener una herramienta acorde para sobresalir del resto. Lo segundo: contar con aptitudes conductivas sobresalientes para poder aprovechar la máquina, y por último reunir un equipo que trabaje a conciencia y que tenga experiencia y capacidad. Y esto es lo que logró Sergio Alaux en Posadas para llegar a su primer éxito en el automovilismo y nada más ni nada menos que en el Turismo Carretera. El joven de Pigüé, con antecedentes en el Karting, un breve paso por el automovilismo europeo y un par de carreras en el Turismo Internacional y Top Race, llegó a la categoría más popular hace unos cuantos años de la mano de Rodolfo Di Meglio y a partir de allí fue buscando su camino. En 2004 se sumó al equipo CBA que conducen Daniel Reina y Roberto Barbera, gente que trabaja a conciencia y con humildad, sin sobrarle nada económicamente, que apostaron a un piloto honesto y con talento. Alaux ganó después de 110 competencias en el TC manejando como el más experimentado y soportando la tremenda presión del poderoso equipo HAZ que con Juan Pablo Giannini, Diego Aventín y Christian Ledesma se quedó con las manos vacías.
Ya en 2006 en La Plata y 2007 en San Luis la victoria para Alaux estuvo muy cerca aunque no pudo concretarla, algo que si consiguió en el exigente trazado misionero. Además Sergio contó con un extraordinario impulsor preparado por Jhonny Laborito. El preparador de Dolores siempre trabaja más de lo que habla y los resultados están a la vista entregando motores de alto rendimiento a todos sus usuarios por lo que lo convierten en el motorista hasta aquí más exitoso del torneo 2008, ganó cuatro sobre ocho corridas.
La historia dirá que un 22 de junio de 2008 inscribió su nombre a la larga lista del TC como uno de sus ganadores Sergio Alaux, que además compartió el podio con otros dos apellidos ilustres en la categoría, Aventín y De Benedictis. Pigüé festeja el primer éxito en el TC y Alaux comienza una nueva etapa en el automovilismo deportivo sabiendo que ya consiguió lo que más cuesta y lo que más se disfruta, la primera victoria.
