09/06/2008 | 14:42 | CGR
GRACIAS MARIANO
Por Christian Gonzalez Rouco
Muchas veces he sido crítico acerca del proceder de la dirigencia de TC 2000 ante diversas cuestiones que a mi entender debían realizarse de otra manera, aunque no por ello dejaban de atraerme algunos aspectos del espectáculo. Puede gustar o no el sistema que se aplica en las carreras o que algunos escenarios no estén a la altura de los acontecimientos, pero debo ser honesto cuando las cosas se hacen bien y se saca adelante una situación que, a priori, parecía imposible de sobrellevar. Este fin de semana en San Juan, el TC 2000 transformó el drama en éxito. La polémica decisión de continuar con el espectáculo a pesar de las dificultades para arribar El Zonda, fue absolutamente acertada, sustentada por el balance cerrado a las 14:00 del domingo. Es cierto que muchos no pudieron presentarse y a pesar de un gran esfuerzo por estar, se quedaron en el camino. Hubo 25 autos, se solucionó la crítica falta de neumáticos con decisiones rápidas y, sobretodo, se brindó un espectáculo excelente en una de las pistas más respetadas y riesgosas del país.
La clave de semejantes carreras (Clasificatoria y Final), la tuvo Mariano Werner (19), que desplegó en la pista tanto talento como juventud. Con un auto que notablemente era inferior al de sus perseguidores, dio cátedra de manejo, como para permitir que tanto su hermano Gabriel como el recordado Maestro Eduardo Copello, que le da el nombre a este circuito, esbocen una sonrisa desde el más allá. Werner fue el gran ganador del domingo, sin ánimo de desmerecer la excelente tarea de Gabriel Ponce de León quien aprovechó el momento justo para pasar al frente con una maniobra inteligente a poco del final, que le permitió volver a la victoria y cortar la mala racha.
Poco le importó al paranaense tener a sus espaldas a las máximas figuras de nuestro automovilismo y por eso brilló. El quinto puesto final, absolutamente no fue el premio que merecía por tamaño esfuerzo. Gracias por el show, Mariano.
Como si todo esto fuera poco, "La Gran Traverso" (asi denomino a la polémica maniobra entre Traverso y Silva en 2001), estuvo a la orden del día y fueron varios los que intentaron emular al Flaco de Ramallo buscando avanzar con toque incluido en aquella veloz curva hacia la derecha.
Pasaron tantas cosas que da gusto escribir sobre ello, aunque no es la finalidad de estas líneas hacer una crónica detallada de lo sucedido en pista, sino felicitar a los que nos permitieron este domingo disfrutar de una gran carrera de autos.
