07/09/2010 | 14:06 | LR
ENTRE EXPERIENCIA Y JUVENTUD
Sale Martínez, entra Werner. Afuera Ortelli, adentro Canapino. Sin Fontana, con Angelini. No a Silva, si a De Benedictis. Lo que en un análisis primario nos muestra a cuatro campeones del TC afuera de la definición, en una evaluación más profunda se puede notar que el cambio generacional en el automovilismo nacional ya es una realidad, y que este fin de año tendrá a pilotos de trayectoria intentando hacer valer su experiencia ante la camada de jóvenes que en algunos casos se encuentra por primera vez con la posibilidad de pelear por la corona de la máxima categoría argentina.
La repartición es bastante pareja en el grupo de los 12. Del lado de los que acumulan varias temporadas en la categoría están Gabriel Ponce de León, Emanuel Moriatis, Christian Ledesma, Mariano Altuna, Matías Rossi, Diego Aventín y Lionel Ugalde. Mientras que del lado de los que desandan sus primeros años en el TC se destacan Juan Bautista De Benedictis, Mariano Werner, Agustín Canapino, Jonatan Castellano y Juan Marcos Angelini.
¿Cuánto podrá inclinar la balanza la experiencia de unos ante el menor rodaje de otros? Difícil saberlo, pero valen los antecedentes para tomar en cuenta? A Ortelli y a Fontana le demandó solo cuatro temporadas desde su debut para alcanzar el primer título de TC. Sin embargo, a otros campeones se les hizo más costoso llegar a la corona. Por ejemplo, debieron pasar siete años y medio para que Silva y Moriatis pasaran de la primera carrera en la categoría a la consagración. Y más larga fue la espera para Martínez y Ledesma: diez años tardaron en alcanzar la gloria.
Hay integrantes de la Copa de Oro que conocen de espera sin festejos. Aventin lleva 12 campeonatos sin poder quedarse con el "1", Altuna 11, Ponce de León 9, Rossi y Ugalde 7. Si bien el título se les ha negado todo este tiempo, a esos pilotos les ha quedado un capital que han ido acumulando y es intransferible: la experiencia. Hoy, todos ellos ya tienen el nivel y la madurez necesaria para alzarse con el objetivo máximo.
En cambio, de la otra vereda, aparecen los novatos pero veloces protagonistas de la nueva camada que no se impiden soñar con el logro. Menor edad, menos kilómetros de carreras y poca (o nula) experiencia en definiciones. El de mayor "trayectoria" es Castellano que está cumpliendo su quinto certamen en el TC, lo sigue De Benedictis con 4, Werner y Angelini con 3, y Canapino desanda su segundo año.
A pesar de la corta carrera de algunos de estos últimos nombres, pareciera que algunos ya están en condiciones de darle pelea a los de mayor trayectoria. Es cierto que siempre ha sido muy difícil lograr un título de TC y que hasta a los históricos de la categoría les ha costado varios años. A Juan María Traverso 6, a Roberto Mouras 14, a Oscar Castellano poco más de 6, a Oscar Aventin 15. Sin embargo, también hay antecedentes de consagraciones meteóricas. A Oscar Angeletti apenas le llevó 3 temporadas desde su debut en 1984 (no corrió todas las carreras) hasta conseguir el campeonato de 1986 con Dodge. E incluso la historia del TC tiene guardado un hito al que los cinco jóvenes que integran esta Copa de Oro se aferran. En 1993, Walter Hernández ganó el certamen en su primera temporada completa dentro de la categoría, al vencer a pilotos de extensa trayectoria como Juan De Benedictis, Oscar Aventin, Emilio Satriano y al ascendente Eduardo "Lalo" Ramos.
Hace tiempo que se viene hablando de un recambio generacional en el TC. Hoy es una realidad y los resultados lo demuestran. Habrá 7 pilotos experimentados contra 5 jóvenes que piden paso. Una disputa entre experiencia y juventud?
